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Baterista y compositor. Sesionista, sideman, productor y profesor, son algunas de las áreas, donde se desenvuelve este músico chileno.
Arrastra una historia ligada al instrumento definitivo de la percusión desde las dos ramas de su genealogía. Su padre es Carlos Figueroa, el más importante baterista-investigador-instructor de la era moderna y su madre es hermana de Patricio Salazar, uno de los más populares bateristas de la misma época, músico vinculado primero a la Nueva Ola y luego a las orquestas televisivas. Figueroa Salazar asumió ese legado en el ADN y se convirtió en un versátil intérprete de estudio, de escenario, de giras y sesiones desde fines de los años 80, cuando era un adolescente y hoy a los 35 años editó, por fin, su primer álbum como líder, Carlos Figueroa Proyect (2007).
A los cuatro años hizo una demostración de habilidad tocando la batería en “Sábados gigantes”. Eran las primeras señales del traspaso de conocimiento en la ruta padre-hijo. Figueroa Salazar tenía a la mano material discográfico de adelanto y además la metodología que Figueroa ya estaba produciendo en su estudio. Era un músico en movimiento permanente que participó también de la pre-historia de bandas como Chronos (1985), La Ley (1987), Diva (1989) y Aleste (1992). Tiempo en que escuchaba a virtuosos solistas de la época del jazz fusión como Dave Weckl y Vinnie Colaiuta, además de variantes más distantes como la de Steve Gadd y de Tico Torres.
Desde 1987 se convirtió en polivalente músico de acompañamiento en estilos abiertos, desde el pop-rock al jazz fusión, y de la balada latina y a la música tropical, que lo llevaron incluso a ser reconocido como uno de los más importantes bateristas latinoamericanos por la revista Modern Drummer en 1997. Integró las orquestas televisivas de Horacio Saavedra, Toly Ramírez, Valentín Trujillo, Miguel Zabaleta, Juan Azúa y Pancho Aranda y grabó varios discos de pop.
También ha sido músico de Alberto Plaza, Myriam Hernández y Luis Jara, pasando por Florcita Motuda, Patricia Maldonado y Álvaro Véliz, hasta Ximena Abarca, Mario Guerrero y María José Quintanilla. En 2005 trabajó en la gira de Dinámica solista (2004) disco experimental del bajista eléctrico Christian Gálvez. Entonces siguió vinculado al músico de fusión en cuyo sello discográfico, Pez Records, grabó su primer álbum de material después de 20 años de sesión múltiple, logrando un trabajo absolutamente personal e inscrito en el Latin Jazz. |
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